El proceso constó de tres fases. Primero, una entrevista telefónica de cribado con RR. HH. Luego, una entrevista técnica con casos prácticos sobre soporte. Finalmente, una entrevista con el responsable del área. Todas las etapas fueron cordiales, con tiempos de espera razonables entre cada una. La comunicación fue clara durante todo el proceso.