El proceso comenzó cuando recibí una solicitud a través de LinkedIn; al parecer, habían revisado mi perfil y les pareció que mi experiencia encajaba con lo que estaban buscando. Poco después, me contactaron por teléfono para presentarse y explicarme con mayor detalle la posición disponible, incluyendo las responsabilidades, el equipo de trabajo y los objetivos del rol. A partir de ahí, iniciamos una serie de entrevistas con diferentes personas del equipo, cada una con enfoques distintos: algunas más técnicas, otras más orientadas a la cultura organizacional y al tipo de colaboración que esperaban. Estas conversaciones me permitieron conocer mejor la empresa y también compartir mi visión profesional. Finalmente, tras completar todas las etapas del proceso, me hicieron llegar una oferta formal para integrarme al equipo.